El tumor de Wilms, también llamado nefroblastoma, es el tipo de cáncer de riñón más frecuente en la infancia. Afecta principalmente a niños entre 3 y 4 años de edad y, en la mayoría de los casos, solo compromete un riñón.
Con el tratamiento adecuado, las tasas de curación son muy altas: más del 90% de los niños con tumor de Wilms localizado logran superar la enfermedad.
¿Qué es el tumor de Wilms?
El nefroblastoma es un tumor maligno que se origina en las células renales inmaduras. A diferencia de muchos cánceres en adultos, responde muy bien a la quimioterapia y la radioterapia, lo que lo convierte en uno de los cánceres pediátricos con mejor pronóstico.
Síntomas
En las etapas tempranas, el tumor de Wilms no suele causar dolor. Los signos más comunes son:
- Masa o bulto abdominal palpable, generalmente en un costado del abdomen
- Dolor abdominal leve
- Fiebre sin causa aparente
- Sangre en la orina (hematuria)
- Náuseas o pérdida de apetito
- Hipertensión arterial
En muchos casos, son los propios padres quienes notan el bulto al bañar o vestir al niño.
Factores de riesgo
Aunque en la mayoría de los casos no existe una causa identificable, algunos factores aumentan el riesgo:
- Síndromes genéticos: WAGR, síndrome de Denys-Drash y síndrome de Beckwith-Wiedemann están asociados a mayor riesgo
- Anomalías congénitas: ausencia de iris (aniridia), hemihipertrofia corporal o malformaciones del tracto urinario
- Historia familiar: tener un familiar de primer grado con tumor de Wilms incrementa levemente el riesgo
Diagnóstico
El diagnóstico se confirma con estudios de imagen y se definitiva con análisis de tejido:
- Ultrasonido abdominal: primera herramienta para evaluar la masa renal
- Tomografía computarizada (TC): determina el tamaño, extensión y si ha afectado ganglios linfáticos u órganos vecinos
- Resonancia magnética (RM): útil para planificar la cirugía
- Biopsia: en algunos centros se realiza antes de la cirugía para confirmar el diagnóstico
Estadificación
El tumor se clasifica del estadio I al V:
- Estadio I: confinado al riñón, extirpación completa posible
- Estadio II: se extiende más allá del riñón pero se puede extirpar por completo
- Estadio III: tumor residual en el abdomen tras la cirugía
- Estadio IV: metástasis a pulmones, hígado u otros órganos
- Estadio V: afecta ambos riñones (tumor bilateral)
Tratamiento
El tratamiento combina cirugía, quimioterapia y, en algunos casos, radioterapia:
Cirugía
La nefrectomía (extirpación del riñón afectado) es el pilar del tratamiento. En centros especializados, cuando el tumor es muy grande, puede iniciarse la quimioterapia antes de la cirugía para reducir su tamaño.
Quimioterapia
Se emplea en todos los estadios. Los esquemas más utilizados incluyen actinomicina D y vincristina para tumores de bajo riesgo; se añade doxorrubicina en estadios más avanzados.
Radioterapia
Indicada en estadios III y IV, especialmente cuando hay afección ganglionar o metástasis pulmonares.
Pronóstico
El pronóstico del tumor de Wilms es favorable:
- Estadios I y II: tasas de supervivencia a 4 años superiores al 95%
- Estadios III y IV: supervivencia entre 70% y 90%
- Estadio V (bilateral): requiere estrategias para preservar tejido renal, con buen pronóstico en centros especializados
Seguimiento
Tras el tratamiento, el niño requiere revisiones periódicas para detectar posibles recaídas o efectos tardíos de la quimioterapia y radioterapia, que pueden incluir afección renal, cardíaca o musculoesquelética a largo plazo.
Si nota un bulto en el abdomen de su hijo o alguno de los síntomas descritos, consulte con un urólogo pediatra de manera oportuna. La detección temprana es clave para el éxito del tratamiento.